viernes, 20 de septiembre de 2024

 


+  ALAMBRE DE MUERTE +

+  LOS ÚLTIMOS DEL 42º  +





Querida Mary Beth:

Los camaradas del hombre que rescatamos nos contaron que la guerra había terminado y que algunos grupos de supervivientes, atrapados por la niebla, se habían instalado en torno a las defensas del fuerte Douaumont. Después de descansar e intercambiar algunos recursos nos dirigimos hacia allí. Por fin teníamos un destino Mary Beth, pero para llegar allí debíamos atravesar una tierra de nadie llena de horrores.

Anochecía ya cuando gracias a la antorcha del Sargento Blackblood y a mi linterna lo vimos: tres de esas bestias de alambre vagaban por donde teníamos que pasar.






De repente Tommy vió una caja de suministros y salió disparado hacia ella.
- ¡Tommy, maldito seas, espera! - gritó el sargento al ver que las criaturas avanzaban. Sin pensarlo dos veces, el sargento Blackblood se interpuso entre ellos atacando con su antorcha e hiriendo a una de las bestias, pero entonces el otro monstruo lanzó uno de sus látigos de alambre y ensartó al oficial de parte a parte.






Barry y yo teníamos otra de esas cosas encima. Le golpeé lo más fuerte que pude. La bestia gruñó. Se retorció sobre si mismo y antes de darme cuenta tenía media pierna enrollada en sus púas de alambre. Me arrastré como pude fuera del combate y vi como Barry golpeaba a la bestia salvajemente hasta derribarla. Si no fuese por el vendaje conseguido el día anterior creo que habría muerto desangrado allí mismo.







Un disparo de Chad abatiendo a uno de los monstruos nos alertó de que esto todavía no había terminado. Tommy intentaba proteger el cuerpo caído del sargento pero sangraba por múltiples heridas y parecía a punto de desfallecer. Barry salió corriendo, cargando y gritando como un berseker. Llegó hasta ellos y aplastó la cabeza de la bestia de alambre justo antes de que Tommy perdiese la consciencia.







Sin amenazas a la vista, Chad arrastró a Tommy hasta mí y a pesar de estar medio muerto por las heridas, conseguí salvarle la vida gracias otra vez a los vendajes conseguidos.










Después de todo parece que el Sargento Blackblood y Tommy se recuperarán, pero está vez casi no lo contamos.
Mi querida Mary Beth, ya tenemos a la vista el fuerte Douaumont. Ojalá pueda escribirte pronto y contarte que estoy a salvo. Ahora que la guerra ha terminado solo deseo reunirme pronto contigo y descansar en tus brazos. Ojalá tú cariño haga que me olvide de este infierno.

Siempre tuyo.
Scoot


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¡Buff, vaya partida! A Los Últimos del 42° les había ido tan bien en los escenarios anteriores que, después rearmarles con el botín conseguido, pensé que esto iba a ser un paseo.  Dos críticos de las bestias de alambre y la condición de sangrado me pusieron en mi sitio e hicieron que casi perdiese a la mitad de la banda.
Tuve que utilizar la orden Médico para salvar a Blackblood y medir mucho las activaciones para que Scoot pudiese vendar a Tommy antes de activarse y morir desangrado.
Me queda un escenario para terminar esta mini campaña de prueba y creo que les he cogido demasiado cariño a estos personajes.
Siento que en este informe no haya más o mejores imágenes, pero estaba tan emocionante que me costaba parar para sacarlas. Espero que lo disfrutéis igualmente.
Un saludo y hasta la próxima desventura de Los Últimos del 42º.





viernes, 6 de septiembre de 2024

 


+ LA LOCURA DE LA GUERRA +

+ LOS ÚLTIMOS DEL 42º +






Querida Mary Beth:
Cuando me alisté me dijiste que la guerra convierte a los hombres en locos hambrientos de muerte. Ahora veo cuánta razón tenías.

Hace dos días, recorriendo la maldita tierra de nadie, oímos un grito de auxilio. Un soldado con uniforme inglés, gravemente herido, estaba siendo acosado por las ratas mas grandes que he visto en mi vida.




Corrimos todos para ayudarle y mientras Barry y yo nos enfrentábamos a las alimañas, Scoot intentaba recoger al soldado. El Sargento Blackblood estaba a mi lado y Chad nos cubría las espaldas con su rifle.






De repente aparecieron más soldados, pensamos que venían a ayudarnos cuando oímos sus gritos: traidores, cobardes, nos llamaban mientras levantaban sus armas contra nosotros.








Chad abatió a uno de ellos con su última bala antes de que llegase hasta Barry, y el sargento se enfrentó al otro blandiendo su antorcha.






A duras penas Barry y yo conseguimos deshacernos de esas malditas ratas justo cuando caía el ultimo de los soldados asaltantes.
¿Qué locura impulsaba a esos hombres para atacarnos? No pude pensar mucho en ello porque un silbido hizo que todos mirásemos al cielo.
¡Artillería! - gritó el Sargento - ¡Todo el mundo fuera!.
Vi como Barry desaparecía entre la tierra y el humo justo antes de que un proyectil explotase a mi lado.






Creí que ese era el final Mary Beth, pero milagrosamente solo tenía unos rasguños. Me levanté como pude para ver como Tommy corría con el herido sobre los hombros y Chad recogía a un Barry inconsciente. Las bombas seguían cayendo así que, escupiendo tierra y medio ciego por el polvo, salí de allí corriendo.






Han pasado muchas cosas desde entonces y estoy tremendamente cansado. No te preocupes, todos estamos más o menos bien. Solo quiero dormir un rato y soñar contigo Mary Beth. Ojalá tú sueñes conmigo.
Siempre tuyo.
Scoot.


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Esta es la segunda partida que juego en solitario a Last War y la verdad es que me está encantando. Seguir a los Últimos del 42º y descubrir el mundo que les rodea con ellos esta siendo una gozada. El contexto narrativo que propone el juego me fascina, degenerar un poco mas la wwi es realmente esperpéntico y delicioso. 

Tengo pensadas dos partidas mas para finalizar la campaña. ¿Llegarás todos al final? espero que si porque les estoy cogiendo cariño, sobre todo a Scoot que ni de lejos tiene la mejor ficha de juego.  

Espero que hayas disfrutado de esta narración tanto como yo imaginándola, jugándola y escribiéndola.