martes, 27 de enero de 2026

 


+ MUSKETS AND TOMAHAWKS +




Hace ya unos años que escuché hablar de este juego en el grandísimo podcast de Séptimo Grado. Hablaban muy muy bien de él y mi creciente gusto por los wargames históricos hizo que me picase la curiosidad por saber más.

Muskets and Tomahawks es un juegazo creado en 2012 y producido por Studio Tomahawk. Consta de un reglamento básico y dos suplementos para jugar distintos conflictos ambos en la época de la pólvora. El primero de ellos en las guerras Franco Indias y el segundo en las guerras napoleónicas.
Las guerras franco indias son el conflicto que enmarca la obra de El último mohicano. Decir que me gusta esa película es quedarse corto. La aventura, personajes, paisajes y la impresionante banda sonora me ha hecho volar muchas veces. Si o si, iba a caer de cabeza en Muskets.

Como se necesitan relativamente pocas miniaturas por bando, 20/30, decidí hacerme los dos ejércitos y ponerles algo de mimo. Al final el proyecto va a terminar con tres ejercitos: franceses, ingleses y nativos. Hay bastantes marcas que cubren el período asi que, unas veces por comodidad y otras por estética, he ido cogiendo de unas y otras.














Otro punto fuerte de cualquier wargame histórico es buscar información sobre la época, las tropas,las batallas, sus uniformes, etc. Es inevitable si te gusta un poco la historia empaparte de todo esto, y en este caso concreto ha sido una delicia.


El juego en si me está encantando. Su mecánica básica con la gestión de cartas y puntos de mando me parece muy original y entretenida. Pero lo que más me gusta es asimétrico y equilibrado al mismo tiempo. Me explico: creo que las unidades de ambos ejércitos están muy equilibradas. Ambos ejércitos tiene tropas de élite o tropas más flojitas. Se podría decir que los jugadores cuentan prácticamente con las mismas herramientas para desenvolverse en la batalla lo que lo convierte en un juego objetivamente bastante equilibrado. Por otro lado tenemos una asimetría de objetivos e intrigas, objetivos secundarios, que son distintos para cada jugador. Esto hace que el lado más competitivo del wargame se diluya un poco en favor del disfrute de la partida. Y ahí está la clave del porqué de esta entrada: ganando o perdiendo me lo he pasado como un enano en cada partida.







No puedo cerrar esta entrada sin destacar otro aspecto del juego que me encanta del juego: su aspecto visual. En todo wargame es importante tener una mesa bonita, las minis pintadas, etc. Pero en este juego, donde intentas recrear grandes bosques, ríos y el humo de los mosquetes, el resultado me parece espectacular. Si ya he disfrutado mucho con el pintado de las miniaturas y creando distintas peanas boscosas, ver moverse estas piezas entre la esceno ya es una gozada.








Para resumir Muskets me parece un juegazo divertido y bonito con el que recrear esas batallas románticas en los bosques de américa del norte, con tus pinturas de guerra en la cara o tu mosquete humeando tras una salva.


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